Ñiñi para florecer Ñaña es la exposición más reciente de Cristina Flores Pescorán. Esta propone un recorrido íntimo por sus memorias familiares y experiencias en el mar del norte del Perú, donde pasó gran parte de su infancia y surgieron las primeras despigmentaciones que, tras años de exámenes y diagnósticos errados, finalmente se revelaron como cáncer. Ante ello, la artista ha desarrollado formas sensibles de diálogo con la enfermedad.
Este libro reúne imágenes de la exposición y una serie de ensayos que revisan su obra de la última década, donde las esculturas textiles teñidas con plantas medicinales operan como extensiones y sustitutos de su piel. Su práctica afirma una potencia creativa que emerge desde la vulnerabilidad.