La Ciudad de México se ha conducido entre crisis y moder-nidades, o entre modernidades y crisis, por lo que en su historia social, traza y edificios pueden localizarse en diversas etapas esas condiciones, y en las cuales han sido definitivas determinantes sociales y un territorio en permanente ensanchamiento. En esos procesos, capacitados o no como planificadores, un sinnúmero de personajes colocaron sus ideas y actuar con la pretensión de mejorar lo visualizado como problemas. Desde esa perspectiva, el libro muestra particularidades de una ciudad receptáculo de acciones de planeación que buscaron: consolidar, habilitar espa-cios, higienizar, refuncionalizar o embellecer, y en la que para el caso con sus particularidades, vio pasar tres imperios: de los aztecas, de Iturbide y de Maximiliano.