Tras la Segunda Guerra Mundial, el planeta asiste atónito a la irrupción de los platillos volandores. Individuos de todo el mundo afirman ver cosas en el cielo, lo que generó una fascinación y expectación singular. Pronto estas señales y apariciones descenderían de las alturas para manifestarse con gran esplendor
El fenómeno ovni no pasaría desapercibido para un pensador tan atraído por la heterodoxia como Carl Gustav Jung, que no tan preocupado por la naturaleza última del fenómeno, profundiza en su carga simbólica y sus connotaciones sociológicas, proporcionando de manera temprana las claves para una interpretación psicosocial de
el Fenómeno.