ÁNGELES ROMERO FRIZZI, MARÍA DE LOS
San Pedro y San Pablo Teposcolula cautiva por el esplendor histórico de cada uno de sus rincones, aquellos que nos transportan a épocas pasadas, a un auge cultural y económico que permitió la presencia de grandes artistas, arquitectos y constructores.
Hoy, sus edificaciones todavía emiten el eco de las manos mixtecas trabajando los materiales pétreos, aún se percibe el cincel de los canteros y el gusto exquisito por las formas constructivas.
Con el deseo de responder a las incógnitas sobre los bellos rincones de Teposcolula, María de los Angeles Romero Frizzi recrea el ambiente en el que fue construida aquella ciudad novohispana. La autora se basa en fuentes documentales que esclarecen
datos de la vida cotidiana en los albores de la conquista. Además, interpreta documentos manuscritos y pictográficos para explicar cómo fue el señorío de Teposcolula y la transformación del poder debido a las rivalidades entre las familias reinantes
de la Mixteca. La historiadora va más allá del ámbito artístico, se pregunta cómo se logró que tantos talentos se concentraran en Teposcolula. Sin duda, un auge económico se vivió en la región, debido especialmente a la producción de seda, del ganado y el comercio hacia el centro de México, el Istmo y Guatemala.