El primero de enero de 1998, Jimmy Carter visitó el pequeño poblado oaxaqueño de San Martín Tilcajete para observar sus artesanías. El ex-presidente de los Estados Unidos estaba de vacaciones en Oaxaca con su esposa Rosalynn, sus cuatro hijos, seis nietos y otros familiares y amigos. Los Carter habían decidido ir a Tilcajete después de haber visto una exhibición de
alebrijes en el zócalo de la ciudad de Oaxaca de Juárez.
Aunque los pobladores se sintieron honrados con su visita, no se sorprendieron. Desde mediados de los años ochenta estas piezas caprichosas han adornado los estantes de tiendas de regalos y residencias en México, los Estados Unidos y Europa, y han
sido el tema de innumerables artículos de revistas y periódicos, exhibiciones de museos y programas de televisión. Las tallas en madera de Oaxaca son parte de un comercio creciente que Nelson Graburn (1976) y otros han llamado "artes étnicas y turísticas". Este libro examina la historia, la producción, el mercadeo y las representaciones culturales de tallas en madera o
alebrijes, piezas coloridas que ilustran muy adecuadamente cómo la demanda global por "artesanías indígenas" exóticas pudo convertirlas en una tradición inventada (Hosbawn, 1983).