«Una escritura sutil, inteligente, implicada, intensa y profundamente placentera».
Alia Trabucco Zerán
«¿Dónde está la ternura? ¿En el que la recibe o en el que la da? ¿Es un ideal o reclama un cuerpo?», se pregunta la filósofa chilena Paz López en las páginas de este libro iluminador. A partir de sus recuerdos de infancia, de historias como las de Susan Sontag, Pier Paolo Pasolini o Sylvia Plath, y de una mirada atenta al presente, la autora indaga con lucidez y delicadeza cómo enfrentarnos a un mundo atravesado por el dolor, la violencia y la intolerancia a partir de un sentimiento aparentemente simple como la ternura. Lejos de ser un refugio o una forma de calma, esta nos permite sentir con más intensidad: aparece en los vínculos incluso en los más dañados o rotos y nos hace tomar conciencia de algo fundamental, nuestra fragilidad compartida.
Un ensayo «sensible y agudo [...], una lectura esencial» (La Tercera), aclamado por la crítica y destacado entre los mejores libros del año por El Mercurio y La Tercera, en el que se reivindica la fuerza revolucionaria de los afectos y se explora una ética del cuidado qué implica acompañar, sostener a otro frente a lógicas contemporáneas como la competencia y la autosuficiencia.
La crítica ha dicho:
«Una escritura sutil, inteligente, implicada, intensa y profundamente placentera [
] en las frases abiertas y sugerentes de Pánico y ternura, una y otra vez hallé el germen de una imagen o el brote de una idea que me disparó la imaginación y el pensamiento».
Alia Trabucco Zerán
«La chilena encuentra una personalísima vía de acercarse al mundo de los afectos. Lo hace, además, repasando la trayectoria de grandes figuras intelectuales contemporáneas, con la finalidad de explorar una serie de reflexiones encaminadas a reconciliar al sujeto con la otredad, a reivindicar la empatía y la calidez en el trato con los demás. Lo que, a su vez, tiene claras bondades para uno mismo».
Eva Blanco Medina, Vogue
«Con una escritura sutil e inteligente, Paz López nos invita recuperar la palabra ternura y también el gozo de vivir. Un libro para ser disfrutado».
Pura C. Roy, El Asombrario - Público