Una operación simple, dicen, pero va lento. Estás molesto porque todo lo que te dicen acaba siendo de otro modo, son palabras medio huecas, pero también lo tomas con humor. Sabes que nada será como si nada en una semana, que no es sólo un piquetito el de la aguja, que no es blanda la dieta, sino aburrida y que no les importa lo que cuentes mientras te operan, sino que te relajes para manejarte como carne casi muerta. Entonces en plena recuperación lo decides: harás un glosario de lo que te dijeron para tratar de entender lo que pasó. Lo escribes. Aquí está. Aún te duele la operación.