Aquí comienza la patria, reza el letrero que te recibe apenas tocas Tijuana. La frontera más transitada del mundo, la que dice se fundó hace poco más de cien años en el rancho de una tal Tía Juana, la de los burros rayados y las cantinas abiertas día y noche en la Zona Norte. Tijuana, la que conserva, pese a todo, la leyenda negra de la violencia y las visitas de los capos de antaño y los jóvenes ebrios de ahora. Sin embargo, como bien apunta el entrenador y manejador de boxeadores Ray Solís: en esta ciudad también pasan cosas buenas.