HADDAD, ALEJANDRO / ALBANI, LEANDRO
A lo largo de cincuenta años de estabilidad y desarrollo económico conseguidos por la fortaleza de un Estado que reunía tras de sí y cohesionaba un amplio bloque de fuerzas sociales y políticas, y como producto de la ejecución del llamado "Programa de la Revolución" (industrialización, reforma agraria, educación pública, seguridad social, legislación laboral, construcción de infraestructura, etc., patrocinados y conducidos por ese mismo Estado), la sociedad mexicana se transformó; pujantes clases medias urbanas e ilustradas, al lado de nuevos tipos de trabajadores y empleados ligados a empresas de alta composición de capital y a un extendido sector de servicios, introdujeron en los escenarios nacionales comportamientos y demandas políticas que, en el curso de dos décadas, pusieron en crisis a instituciones y prácticas políticas que en el pasado cumplieron papeles importantes en el control, manipulación y organización de masas.
Se inició entonces una etapa de reformas que ha sido atropellada, insuficiente, tortuosa y que parece no tener un pronto fin. La fuerza que a pesar de todo mantienen instituciones que se niegan a morir y la persistencia de cierta cultura política que no alcanza a ser desplazada del quehacer público, señalan la pertinencia y actualidad del estudio de las formas, razones y circunstancias en que se conformaron e instalaron.