conferencias que Jean-Luc Godard dictó en 1978 en el Conservatorio de Arte Cinematográfico de Montreal. Lejos de proponer una historia académica o lineal, Godard concibe el cine como una experiencia viva, hecha de fragmentos, asociaciones libres, recuerdos personales y resonancias políticas. El libro funciona como el guion de una serie de películas posibles, divididas en viajes, donde se entrecruzan imágenes, sonidos, citas, reflexiones y episodios autobiográficos. En diálogo implícito con Henri Langlois y la tradición cinéfila, Godard cuestiona la manera en que se enseña y se transmite la historia del cine, defendiendo una aproximación sensible, subjetiva y profundamente ligada al acto mismo de ver. No es un manual ni una cronología, sino una invitación a pensar el cine desde dentro, como memoria, montaje y experiencia.