Somos el público de una Dolly Parton reimaginada como hispanohablante en el noreste mexicano de los años 70. A caballo entre biografía ficticia y el simulacro lírico, este libro de traducción especulativa se vuelve la materialización de la voz de un personaje imposible.
Entre ecos de música norteña y música country, Juana Adcock nos invita a imaginar una lengua que se rompe y vuelve a nacer para expresar el deseo tanto como la frustración ante la incapacidad del lenguaje al hablar del dolor, que se vuelve una astilla en el corazón del idioma. (Mónica Nepote)