-El mundo es el conjunto de nuestras palabras. Eres el espejo de ciertas repeticiones. Te has apropiado de un vocabulario vacío ara terminar de vaciarte tú. yo puedo ayudarte a regresar.
Sara Chura aflora en la novela de Juan Pablo Piñeiro como eje de un carrusel muy singular: anclada en un presente sin fisuras, la enigmática deidad andina hecha a rodar personajes que encajan en tiempos y geografias dispares, dada su propensión a la metamorfosis y a los preceptos de la alotropía.
Nada tienen de marginales estas figuras hechizadas por Sara Chura, aunque pudieran provocar esa desdeñosa y equívoca definición. A poco que el lector se aventurepor las páginas de esta diáfana narración se topará con individuos que trabajan a tiempo completo en fruslerías inolvidables y conocen la fábula mayor de caminar por los bordes ilusorios de la muerte. Obreros calificados de la invención, ajenos al infortunio de vivir sin mitos, llegaron entrenados para dejar su impronta en los decorosos flancos de la urbe andina."
jesús Urzagasti