Catavento, Girassol y El Telegrafista es una novela epistolar sobre el exilio, la memoria y el amor. Girassol, joven refugiada, huye de Almayana tras el asesinato de su padre. Desde su lugar de exilio escribe a Catavento cartas que son la huella de un tiempo en el que se tejen recuerdos rotos y se contruye el relato de seres dispersos en las diásporas. Una historia profundamente lírica sobre la dignidad del migrante, la resistencia íntima y la esperanza como brújula.