Un hombre regresa a Papantla para contar la historia de su abuelo. Pero en ese gesto aparentemente noble se abre una grieta: la de su padre alcohólico, la de la violencia heredada, la de una lengua perdida. Lo que comienza como un relato de mudanzas se transforma pronto en una indagación
* más íntima y más peligrosa: una autobiografía familiar (a manera de ensayo) escrita desde el filo del recuerdo.
Ayer uno de los voladores es el intento de fijar una escena familiar sin traicionarla. De escribir sobre la familia sin convertirla en relato. De acercarse, con una lucidez incómoda, a aquello que en la propia vida del autor permanece opaco: la vergüenza del origen, la pertenencia de clase, la memoria del cuerpo. A medio camino entre la novela y el ensayo, este libro es un archivo de análisis personal, una indagación sostenida en la duda.
"Ayer uno de los voladores es una autobiografía familiar que hace lo que pocos textos escritos desde la masculinidad hacen: examinar con honestidad brutal de dónde vienen el dolor y la violencia que los nombres heredan y reproducen."
Dablia de la Cerda