Sebastián Giraldo hizo algo que a primera vista podría parecer imposible: escuchar a cinco excombatientes de las Farc-Ep relatar sus encuentros homoeróticos dutante la clandestinidad y después de la firma del Acuerdo de Paz.
Quienes hemos conocido la guerra, ya sea porque la hemos estudiado en profundidad o porque la hemos vivido en carne propia, sabemos que la existencia de excombatientes homosexuales era un tabú en la guerrilla. De eso no se hablaba.
De hecho, hay que recordar que la homosexualidad en los movimientos de izquierda fue por muchó tiempo considerada un asunto burgués, una "aberración contrarrevolucionaria"; sin embargo, la seducción homoerótica ha sido un mecanismo usado históricamente, como bien lo recuerda Sebastián refiriéndose a novelas como El beso de la mujer araña, de Manuel Puig, o Antes que anochezca, de Reinaldo Arenas.
Estos ejercicios de escucha y de escritura son tan urgentes y necesarios: en estos relatos o "textos transicionales", Sebastián desentierra esos silencios que habían quedado olvidados en la selva, no para herir a nadie, ni para perpetuar el dolor, sino para rescatar la condición humana de los excombatientes.
- Sara Tufano