En este libro, de Juan Jacobo, el narrador y personaje Eliseo recuerda su infancia. Las memorias forman varios relatos: la historia del protagonista y la de su familia. Es el intinerario de una familia aymara en Chile, en los años setenta y ochenta del siglo pasado, que migra primero desde los Andes a la precordillera y después hacia el "mundo de abajo", la ciudad y en ese trayecto sufre una desintegración. Los recuerdos del personaje son las fases del alejamieno y el abandono. Es la reminiscencia ("vestigios") de una plenitud originaria del mundo aymara, de cómo se perdió y olvidó. La historia personal trasciende lo individual. Se rompe con el relato de los vencedores y se hila la historia de los que aparentemente no tienen lugar en ella.