Tránsito de Venus es un ensayo sobre la mirada ensayística, o un ensayo sobre la mirada crítica, o un diario sobre el intento de escribir un ensayo. De manera oblicua, es una escritura sobre la propia Moyra. Una sesión extendida de análisis que refleja un modo de habitar el mundo. «Quizás debo admitirlo: estoy bloqueada», dice Davey en algún momento de su deriva. Gracias a su prístina autoconciencia de estar fallando, aparece su hipótesis más aguda: la relación entre accidente y fotografía es la narración de una falta. Como consecuencia de esa textura superyoica que recorre su escritura, el rumiar, lejos de paralizarla, se transforma en el corazón de su mecanismo productivo.