Este ensayo vincula de manera inédita la producción del ruido con el capitalismo global, binomio que incide en la formación de la huella ecológica sonora en Iquitos, el corazón de la selva. Y con esta huella, la rearticulación del régimen colonial de la sonoridad, categoría propuesta por esta investigación. El texto, además, presenta un breve repaso por la experiencia Laboratorio Iquitos, un proyecto que reúne distintos saberes y iliaciones, que no necesariamente tienen un enlace con la categoría hegemónica de arte.