Con éste, su primer poemario, Paloma Yerovi Cisneros regresa a los espacios familiares. Lugares y sensaciones habitadas por abuelas, hijos y fantasmas de lo cotidiano. Con un tono mínimo, Paloma logra una voz íntima y vasta, como el mar.
La violencia de lo impecable también abruma. 'Ese orden que no acaba'. La huida es tibia, silenciosa. Al mar sólo se lo puede traicionar, si a cambio se le donan mil palabras. Paloma con este libro, extiende su ofrenda. - Malena Saito