En Noventa millones de Soles, lo cotidiano se quiebra para dar cabida a lo extraño, ominoso y sobrenatural. La prosa de Iliana Vargas concibe criaturas biohackeadas, paisajes postapocalípticos y cuerpos en constante mutación, elementos que conviven de manera insólita con objetos de la memoria como fundamento frágil de la humanidad grabaciones, libretas de apuntes, recuerdos familiares y con el deseo de sobrevivir en un mundo que se transforma a cada paso.
Entre la ciencia y el mito, la especulación futurista y el horror más íntimo, estos cuentos nos sumergen en universos habitados por animales imposibles, tecnologías que toman el lugar de lo sagrado, atmósferas donde la belleza armoniza con lo monstruoso. Aquí dialogan las instrucciones técnicas, los registro oníricos y las voces fragmentadas con la ciencia ficción contemporánea y la tradición fantástica. Noventa millones de Soles invita a hacerle frente a lo desconocido, a dejarse llevar por una forma de la imaginación que nos sitúa ante la pérdida y el desarraigo.