Este libro es la suma de memorias personales que se abren al recuerdo colectivo. Es una historia contada a partir de momentos, lugares, personas, experiencias y objetos que se entrecruzan en el tiempo. Esta obra tiene una particular belleza que se edifica a partir del recurso de la repetición, Sanmillán dirá una y otra vez a lo largo de estas páginas: Me acuerdo de, Me acuerdo que y en ese verso que se reitera a manera de coro, vamos enhebrando también nuestra propia historia. Estamos ante una narrativa poética que reconstruye distintos momentos en la vida de una mujer, de un país y de una época entera. Me acuerdo. Sí me acuerdo es memoria viva, porque recordar es actualizar el pasado al traer la emoción al momento presente, una práctica que nos es común a todos. Hacer memoria como se construye una casa, como se hace un archivo y como se construyó este libro que guarda recuerdos íntimos cuyas evocaciones se manifiestan como un antídoto contra el olvido.