Al llegar a un aeropuerto, Elena recoge la maleta de una extraña que, a su vez, se ha llevado la suya. Desde que la fatalidad arrasó con su mundo para siempre, quiere ser otra entregándose al baile, al sexo y a su oficio de ilustradora. Poco a poco traza las líneas de un destino que no acabará de descifrar hasta la última línea. A través de una prosa delicada y feroz, María Fasce reconstruye la vida fragmentada de una madre que busca una forma de volver a habitar su propio cuerpo. Las vidas de Elena es una novela sobre el arte de la pérdida, pero también sobre la pérdida del arte; sobre el modo en que es posible luchar contra lo insoportable y encontrar, entre los restos, una luz que todavía insista en permanecer.