La presente obra tiene por objetivo analizar la funda-mentación y crítica hacia la neutralidad de la ciencia en el siglo XX. Como primer punto, los estudios respectivos coinciden en que la ciencia y sus avances provienen mayormente del impulso estatal, militar o del interés corporativo en los avances científico-tecnológicos. El inte-rés no es fortuito y tiene un trasfondo: siempre y cuando la ciencia proporcione utilidad o ventaja en las relaciones de poder se apoyan proyectos, trabajos, becas y creación de productos científicos. En otros casos, la ciencia puede avanzar a ritmo normal pero no más allá de las necesi-dades de los sectores que la impulsan.
En la primera parte del trabajo se da cuenta del inicio de las políticas sobre la ciencia que tuvieron como telón de fondo la industrialización de los países y la formación de las primeras comunidades científicas.
El apartado segundo sigue la trayectoria de las insti-tuciones científicas de México. El punto de partida que la mayoría de los estudios identifican es la política de Lázaro Cárdenas quien por primera vez se preocupa por la institucionalización de la ciencia mexicana al servicio de la sociedad y crea las primeras instituciones dedicadas a la educación superior con una óptica científica y tecnológica con un afán de coordinar los esfuerzos nacionales y unificar la política nacional de ciencia.