«Ética de trabajo» parte de la idea de que las prácticas artísticas y las prácticas laborales mantienen un vínculo indisociable. A través de obras de Marcel Duchamp, Robert Rauschenberg, Sol LeWitt, Andy Warhol, Yoko Ono y valie export, Helen Molesworth analiza cómo ciertos artistas negociaron las definiciones cambiantes del trabajo durante el proceso de transformación de la economía estadounidense de un modelo industrial a una economía de servicios y administración tras las guerras europeas de 19141945.