La enfermedad del "Corpus infecciosa" es una herida pública pero íntima del Paraguay, reflejando instantes del desangrado de las venas abiertas de Abya Yala y de las venas abiertas de nuestros cuerpos-continentes humanos y más allá de lo humano. No solo el cuerpo tiene memoria, sino que tambén la piel, una piel que "es una selva de ronchas, carne mechada y montes".
La piel de Chini junto a la piel de otras maricas migrantes con VIH/SIDA, la piel de las migrantes con enfermendades crónicas, las pieles heridas de migrantxs y putxs, somos pieles que habitamos esta tierra y a veces incomodamos la confortabilidad de aquellos para quienes solo somos un número, unas manos, un culo.
-Francisco Godoy Vega