'De pronto, un dia cualquiera, mientras camina por su casa perdido en pensamientos inconducentes, recuerda, como si se le impusiera, una escena que reconoce de inmediato, aunque ha pasado tanto tiempo desde la ultima vez que penso en ella que siente como si la hubiese olvidado, como si la misma estuviese emergiendo del olvido mas cerrado directamente hacia el. Entonces es un niño de seis o siete años y esta con su familia de visita en el departamento de una tia, una planta baja a la calle, con un gran ventanal que da a la vereda, a la altura de los caminantes, y un largo pasillo por dentro, que va uniendo los distintos ambientes. El se encuentra solo en la ultima habitacion. Es la hora del almuerzo y lo buscan para que se siente a la mesa. Escucha las voces que lo llaman como si resonaran en otro ambito, dirigidas a otra persona, en un momento distinto. Esta agachado sobre el piso alfombrado, junto a unas estanteri?as de las que ha sacado algunas de las revistas infantiles que sus primas han acomodado ahi?. Las revistas esta?n extendidas, abiertas, en el suelo. No puede despegarse de ellas, dejar de hojearlas, de leer lo que hay escrito en ellas, de mirar la composicio?n de las pa?ginas. Nunca ha sentido una atraccio?n tan fuerte por un objeto. Pero, se pregunta ahora, cua?l es ese objeto? Durante an?os, el narrador mantiene una relacion con la revista francesa de arte contemporaneo artpress. El vinculo comienza en algun punto indeterminado y, en 2001, una vez establecida la fidelidad, la llegada de nuevos numeros se detiene y comienza la relectura, el amor maduro. El lector/narrador vuelve a la decada del noventa a traves de una serie de entrevistas y articulos que apuntan a la imitacion, lo kitsch, la moral del arte modesto, el vinculo entre arte y economia, el sexo, el arte espacial, la idiotez, lo informe; y a artistas y teo?ricos como Claude Cahun, Cindy Sherman, Thomas Struth, Allan Sekula, Thomas Hirschhorn, Catherine Millet, Jean-Yves Jouannais, Rosalind Krauss y Georges Didi-Huberman, entre otros. En ese asedio hay un efecto autobiografico, un registro de la permanencia y la transformacion de la lectura. '