Cada viaje atesora experiencias que te cambian la vida pues te permiten ver con otros ojos tu realidad, valorando lo que tienes, lo que te rodea y a quienes están en tu vida, pero sobre todo te permiten aprender a vivir de una manera más global, empática, sin prejuicios y respetando diferentes maneras de pensar, de ser y de hacer.
Por otro lado, la lectura te permite eliminar las barreras de tiempo, dinero, espacio y facilidad para desplazarte hasta el sitio más lejano en cuestión de segundos y conocer a través de los ojos del escritor sitios desconocidos, mágicos y llenos de experiencias, haciéndolas tuyas e incluso conocer a detalle los escenarios, gracias a la descripción cuidadosa del personaje.
Melissa sabe combinar muy bien ambos aspectos y a través de la narración de sus experiencias en sus viajes, nos regala en cada capítulo, no solo entretenidas anécdotas llenas de sincronicidades y Dios-cidencias, sino también impactantes descubrimientos de su viaje interior de autoconocimiento, que la llevarán a recolectar de cada sitio que visita una pieza de la memoria de su alma.